En noviembre de 2016 fueron develados importantes descubrimientos arqueológicos que forman parte del patrimonio histórico de la CDMX. Te los mostramos

Durante 15 años, el espacio comprendido desde Templo Mayor hasta calle República de Argentina permaneció cerrado. En noviembre de 2016, el acceso fue abierto al público y con él, fueron develados importantes descubrimientos arqueológicos ubicados debajo de los grandes edificios del Centro Histórico.

Foto: Cortesía Fideicomiso del Centro Histórico

A través del Fideicomiso del Centro Histórico de la CDMX, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Secretaría de Cultura CDMX y el Gobierno de la CDMX, se construyó un puente a un costado del Templo Mayor, en el que los peatones pueden contemplar (desde 2.5 m de altura) 700 años de la historia de la ciudad. En este espacio se aprecian las ruinas del Recinto Sagrado de Tenochtitlan, una de las ciudades más importantes del mundo antiguo.

Foto: Cortesía Fideicomiso del Centro Histórico

El Templo Mayor es uno de los recintos más significativos de la ciudad debido a que exhibe gran parte de la zona arqueológica de las construcciones de México-Tenochtitlan. En su interior, el museo cuenta con aproximadamente 7 mil objetos prehispánicos distribuidos en ocho salas, además de grandes monolitos como la diosa de la Tierra, Tlaltecuhtli y la diosa de la Luna, Coyolxauhqui. Desde su inauguración, este lugar ha recibido a más de trece millones de personas de todo el mundo.

Como parte de los descubrimientos en la remodelación del lugar, se revelaron dos ventanas en la calle República de Argentina, las cuales exhiben parte del Gran Basamento. Esta pirámide fue el principal centro ceremonial sagrado de los mexicas donde se rendía culto a los dioses Huitzilopochtli, dios de la Guerra, y a Tláloc, dios de la Lluvia.  

Foto: Cortesía Fideicomiso del Centro Histórico

En las ventanillas (de 13 m de largo y de 4 m de largo por 3.25 m de ancho, respectivamente), se puede observar parte de la fachada frontal del Gran Basamento en sus cinco etapas de construcción –que van de los años 1440 hasta 1521 d.C–. Con este descubrimiento, los antropólogos pudieron constatar que la pirámide medía más de 40 m de largo de norte a sur. Además, en la segunda ventana, los visitantes podrán apreciar parte de los restos de un tubo de drenaje hecho de barro vidriado, perteneciente a la época del porfiriato.

Ventanas del Templo Mayor. República de Argentina entre San Ildefonso y Justo Sierra, Centro Histórico. Entrada libre.  

Puente peatonal Templo Mayor. República de Guatemala, Centro Histórico. Entrada libre.