Conoce las historias de vida de algunos personajes ilustres del siglo XIX en el Panteón de San Fernando, un espacio para la memoria de la CDMX.

Los lugares y su conexión con el pasado son una forma de conocer las historias que han crecido junto con la ciudad. ¿Has visitado los jardines del Castillo de Chapultepec?, ¿has recorrido el edificio del Museo Archivo de la Fotografía?, ¿te has deslumbrado por la belleza del Templo Mayor? o ¿has caminado entre las tumbas del Museo Panteón de San Fernando

Considerado uno de los cementerios más antiguos de la Ciudad de México, el Panteón de San Fernando es un espacio que conserva la memoria de la urbe. El 31 de mayo de 2006, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México declaró este sitio como museo, una forma para entender la conformación del país a través de la historia de vida de sus moradores (muchos de ellos personajes ilustres del siglo XIX).

Abierto en 1836 para los frailes del Colegio de Propagación de la Fe, en 1850, se transformó en un panteón público volviéndose uno de los más exclusivos de la ciudad. Su diseño, dividido entre una pequeña plaza cívica, un panteón grande y un panteón chico, cuenta con más de 70 tumbas y 700 nichos que ejemplifican el arte funerario del siglo XIX en el país, razón por la cual fue declarado Monumento Histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia en 1936.

En el panteón grande están localizados el mayor número de tumbas y nichos, algunos pertenecientes a ciudadanos, otros a generales, doctores y artistas como el político liberal Ignacio Comonfort, el periodista Francisco Zarco y el introductor del telégrafo en el país, Juan de la Granja. Sin duda, lo que más destaca en esta zona es la tumba de Benito Juárez, la de su esposa Margarita Maza y las de sus cinco hijos. Éste fue el último espacio en introducirse al panteón en 1872

¿Quieres conocer más? Camina entre las tumbas, lee las reseñas que el museo les ha asignado y descubre los epitafios dedicados al insurgente Vicente Guerrero, al militar José Joaquín Herrera y al político Martín Carrera. Añade más emoción y únete a los recorridos caracterizados en compañía de actores que guían a los visitantes por la historia de cada personaje. 

El museo cuenta con un foro cultural en donde se realizan, entre otras cosas, las actividades programadas para la Noche de Museos como espectáculos de danza, teatro, presentaciones editoriales y musicales. Además de una pequeña exposición dedicada al Benemérito de las Américas

Termina tu visita con las muestras fotográficas de las rejas del panteón que son parte del Circuito de Galerías Abiertas de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y que han tenido exposiciones como “El andar de la colonia Guerrero. A 141 años…” (2015) o “Paseando por la Ciudad” (2017). 

Curiosidad: en el panteón chico (llamado así por su extensión), casi a la salida del museo, está pintado en un nicho el nombre de la bailarina estadounidense Isadora Duncan; a pesar de que no murió en México y nunca tuvo una relación directa con el país, se cree que fue pintado por órdenes de Plutarco Elías Calles, un ferviente seguidor de la artista.  


Museo Panteón de San Fernando. Plaza de San Fernando 17, Cuauhtémoc. Lunes a sábado, de 9 am a 5 pm. Entrada libre.