El MAM resguarda una de las colecciones de arte mexicano más importantes del mundo.

Resguardado por un jardín de esculturas, entre sus paredes de mármol blanco preserva inimaginables tesoros del arte mexicano. Fue inaugurado en septiembre de 1964, cuando el futuro y el avance hacia la modernidad eran las líneas sobre la que se encaminaba a los proyectos culturales en México. No, no se trata de un lugar salido de un cuento fantástico, estamos hablando del Museo de Arte Moderno (MAM), un emblema de la modernización.

¿Y por qué la apertura del MAM implicaba un paso hacia el futuro? Pese a que inició siguiendo un perfil historicista, este recinto dio cabida a nuevas formas de representación en el arte nacional. Basta mencionar que el museo abrió sus puertas con la primera gran exposición de Rufino Tamayo, quien formaba parte del grupo de “la Ruptura”, llamado así porque sus integrantes reaccionaron contra la Escuela Mexicana de Pintura que inició al terminar la Revolución Mexicana y que acentuaba el mexicanismo mediante lo popular.

La arquitectura del MAM corrió a cargo de Pedro Ramírez Vázquez –también autor del Museo Nacional de Antropología– en colaboración con Rafael Mijares. Algunos de los materiales utilizados para su construcción como el cristal, el mármol blanco, el aluminio y la fibra de vidrio son muestra de la aspiración por la modernidad; otros, como el pedernal en bruto (utilizado en el México Prehispánico), son prueba de que la búsqueda del desarrollo del país iba acompañada de la esencia de su pasado.

El MAM cuenta con un jardín escultórico que, en un principio, fue encargado al paisajista Tatsugoro Matsumoto –famoso por traer el árbol de Jacaranda al país–, pero fue hasta la gestión de Helen Escobedo que pudo finalmente ser realizado por Juan Siles. Al caminar por sus senderos es posible apreciar las obras de Tosia Malamud, Germán Cueto, Ángela Gurría, Estanislao Contreras, Herbert Hofmann-Ysenbourg, Luis Ortiz Monasterio, Manuel Felguérez y Mathias Goeritz.

La colección del MAM, reconocida por ser una de las mayores en arte mexicano, está constituida por cerca de 3 mil pinturas, esculturas, fotografías, dibujos y grabados de artistas de como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Gerardo Murillo (Dr. Atl), Frida Kahlo, Carlos Orozco Romero, Rufino Tamayo, José Luis Cuevas y Mathias Goeritz, por mencionar algunos.

Se encuentra dividida en seis núcleos

  • Arte Mexicano del siglo XX. Vanguardias. Obras provenientes en su mayoría de los años 1930, 1940 y 1950.
  • Arte Mexicano de los Siglos XX y XXI. Arte perteneciente a “la Ruptura”.
  • Remedios Varo. Integrada por 38 pinturas y dibujos de la artista surrealista.
  • Obra Fotográfica de Manuel Álvarez Bravo. Acervo conformado por 400 piezas producidas de 1925 a 1972.
  • Fotografía Moderna Internacional. Fotografías donadas por Manuel Álvarez Bravo y de autores como Edward Weston, Tina Modotti y Henri Cartier Bresson.
  • Fotografía del Siglo XX en México. Obras que dan un panorama de la fotografía mexicana vanguardista, documental y periodística.

El MAM es un espacio abierto para la reflexión en torno al arte de vanguardia. Aunque inclinado al arte nacional, no deja de lado a la producción internacional es sus exposiciones y, además, es sede del Bosque Sonoro, ciclo de experimentación sonora.


Museo de Arte Moderno. Paseo de la Reforma s/n, Bosque de Chapultepec 1ª sección. Martes a domingo de 10:15 a.m. 5:30 p.m. Entrada general $60