Al adentrarse a este barrio es improbable que pasen desapercibidas las huellas del pasado de una de las primeras comunidades que se conformaron posterior a la conquista.

Como si fuera el portal al pasado, es fácil identificar dónde inicia este viaje: sobre la avenida Patriotismo sobresale la Plaza Goya y sus calles con nombres de pintores. Este pequeño parque que encabeza la calle Goya, un empedrado recto que conduce al corazón de uno de los lugares más antiguos y con más tradición de la CDMX, Mixcoac. 

Al adentrarse a este barrio (“serpiente en la nube” en náhuatl), es improbable que pasen desapercibidas las huellas del pasado de una de las primeras comunidades que se conformaron posterior a la conquista. Durante sus primeros años de vida, los habitantes se dedicaron a la pequeña industria –como el obraje de productos textiles y la floricultura–,a la producción de maíz, trigo, frutas y pulque, y a una vida apacible de campo; pareciera que Mixcoac es el alma rural dentro del paisaje urbano.

De esa época prevalecen los recuerdos del pequeño barrio que llegaba en tranvía al Centro Histórico por la avenida México (hoy Revolución), de la zona pintoresca que, flanqueada por el río Mixcoac, comenzó a generar su propia identidad cuando a finales del siglo XIX, gracias a su lejanía de la urbe, se transformó en el destino de descanso para familias adineradas durante el porfiriato. Para vivir todas estas historias, basta recorrer las calles de sus actuales colonias: Extremadura Insurgentes, Mixcoac, Insurgentes Mixcoac, Nonoalco y San Juan, y sentir la esencia del viejo Mixcoac. Te presentamos algunos de sus lugares más emblemáticos. 


Foro Plaza Agustín Jáuregui

En la intersección de Goya y Augusto Rodín, son visibles las actuales instalaciones de la Universidad Panamericana, antiguo obraje de Mixcoac durante el siglo XVIII y que, según la tradición oral, fue el lugar en donde el escritor José Fernández de Lizardi escribió la emblemática novela mexicana El periquillo sarniento

Justo enfrente, como conector de interés se encuentra el Foro Plaza Agustín Jáuregui, cuyo nombre recuerda a Agustín Jáuregui, abogado liberal, vecino de Mixcoac, que defendió la zona de las tropas conservadoras en 1856. Con un color rojizo, la plaza está adornada en su centro por un kiosco, bancas, árboles y negocios tradicionales como una papelería, una heladería y el edificio de los Arcos donde se puede tomar un café acompañado de una buena lectura.

Centro Cultural Juan Rulfo

Justo a un costado del Foro Plaza Agustín Jáuregui está el que es considerado el primer centro cultural de la CDMX: el Centro Cultural Juan Rulfo. Inaugurado en 1975, sirve como punto de reunión para los vecinos del barrio. Aquí es posible disfrutar de actividades como conciertos, obras de teatro, charlas literarias o clases de baile. Su edificio de estilo porfiriano construido en 1912, fue la primera sede de la delegación Benito Juárez y sus muros están adornados por “Nuestras raíces culturales”, mural realizado por el artista Francisco Eppens en 1979.

Parroquia y exconvento de Santo Domingo de Guzmán

En el número dos de la calle Canova, a un costado de la Universidad Panamericana y del Muro de la Paz, se encuentra este recinto religioso fundado por frailes franciscanos en el año 1595, uno de los más antiguos de la ciudad. En la actualidad aún conserva su estructura original de tres arcos y un claustro, acompañada por los retablos dorados estilo barroco dedicados a Nuestra Señora del Rayo.

Plaza Gómez Farías

Cruzando la avenida Extremadura hacia la colonia San Juan, la Plaza Gómez Farías, al igual que el Foro Plaza Agustín Jáuregui, es el punto de unión de varios sitios y momentos históricos de Mixcoac:

  • Parroquia San Juan Evangelista y Nuestra Señora Guadalupe

Fue construida en el siglo XVII y es famosa por sus pinturas al óleo y sus candelabros.

  • Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora

Esta fue la casa en donde vivió Valentín Gómez Farías, figura trascendental en la historia de México. A su muerte, en 1858, fue enterrado en los huertos de la casa. En 1933 sus restos fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres.

  • La casa de Ireneo Paz

Octavio Paz no nació en Mixcoac, sin embargo, las calles de este barrio alimentaron su poesía. Cuando la Revolución llegó al Centro Histórico, Paz y sus padres se refugiaron en la casa de su abuelo, Ireneo Paz. Mixcoac se convirtió en el lugar que vio crecer al poeta, Premio Nobel de Literatura, una relación que se manifiesta en su poema Vuelta (1976):

...estoy en Mixcoac, en los buzones se pudren las cartas. Sobre la cal del muro la mancha de la bugambilia aplastada por el sol, escrita por el sol, morada caligrafía pasional. Camino hacia atrás, hacia lo que dejé o me dejó…

La casa, en donde Paz vivió hasta los 17 años, es actualmente un convento de la Orden de las Dominicas.

La casa del actor

Cruzando la avenida Revolución, en la calle Tiziano 34, se encuentra el sitio de descanso para actores, periodistas y escritores jubilados. Fundada en 1944 por Mario Moreno“Cantinflas” y Felipe Montoya, esta institución es parte del programa “Médico en tu casa”, un proyecto de la CDMX que brinda atención médica especializada para sus actuales inquilinos.

Mercado de Mixcoac

Sobre la avenida Revolución, desde 1955 es posible deleitarse con platillos hechos de mariscos y pescado y comida mexicana como quesadillas, barbacoa y pozole. El mercado de Mixcoac “José María Pino Suárez”, es la mejor opción para cerrar un día de visita a este barrio lleno de tradición y apoyar el comercio local con los productos que ofrecen sus inquilinos: frutas, verduras, flores, papelería, ropa, artesanías y dulces.

Fuente de Mixcoac

Ubicada en el cruce de las avenidas Revolución y Río Mixcoac, la “Fuente de las Serpientes” hace honor a la huella prehispánica del lugar: Mixcoac “Serpiente en la nube”. Construida con piedra de cantera en el año 2000, su estructura está conformada por cabezas de serpiente que apuntan al cielo, a su alrededor hay un jardín con tres palmeras que la custodian de la vida urbana. 

¿Cuál lugar te interesó más? Escápate un fin de semana y disfruta de las historias que están en Mixcoac y por toda la ciudad. Compártenos tu experiencia con el hashtag #ViveCDMX.