En esta zona de la ciudad se realizan destacados eventos culturales, artísticos y de entretenimiento, como Zona Maco y las de caballos del Hipódromo de las Américas

Desde su fundación en 1970, la delegación Miguel Hidalgo ha resguardado los asentamientos prehispánicos más importantes de la CDMX, como “el cerro del chapulín” (Chapultepec), “el lugar de las jaras” (Tacuba) y el “lugar donde se toma agua” (Tacubaya), así como al Árbol de la Noche Triste de la colonia Popotla. Sin embargo, la historia nacional también convive con el entretenimiento de manera armónica al proyectar en el paisaje al Hipódromo de las Américas, clavado en la colonia Lomas de Sotelo.

Esta región no sólo cuenta con zonas residenciales a su alrededor, también con recintos históricos como el Panteón Francés y el Convento de San Joaquín. La comarca tiene como vecino a las colonias Polanco, Lomas de Chapultepec y Ampliación Granada, lugares en los que se ubican parques, zoológicos y salas de conciertos. Sin embargo, en la pequeña colonia, la joya de la corona es el estadio para carreras equinas.

La historia del deporte hípico en México tiene su origen en el Porfiriato, cuando la aristocracia prefirió un deporte alejado de las corridas de toros. Los santuarios erigidos para las carreras de caballos fueron los hipódromos de Peralvillo y la Condesa, desaparecidos en la Revolución Mexicana. El único de los tres circuitos hermanos que sigue en pie es el Hipódromo de las Américas, que mantiene vivo el deporte de los jockeys (jinetes de carreras).

Este titán oval fue construido en 1943 y restaurado en 1996; actualmente es dirigido por la Administradora Mexicana del Hipódromo que se encargó de transformarlo al colocar a sus espaldas un centro de exposiciones utilizado para conferencias y eventos de diversas temáticas como Zona Maco, feria de arte contemporáneo que, desde 2004, ha fomentado el coleccionismo y presentado el trabajo de reconocidos artistas a nivel mundial como Anish Kapoor, Ai Weiwei y Alexander Calder.  

La pista de carreras posee un ambiente de energía y emoción, mientras que los restaurantes, terrazas y gradas son las zonas en las que pueden gozar las familias y los fanáticos de este deporte. El costo de entrada a las gradas y mezzanine oscila entre los 10 y 20 pesos, que son los más cercanos a los caballos y a la liebre que corre por el circuito, mientras que los asientos en la platea tienen un precio mayor, que es de 40 pesos. 

La delegación Miguel Hidalgo le apuesta al ganador cada fin de semana, cuando ciudadanos de la urbe deciden ver a jinetes coloridos correr sobre "purasangres" y  "cuartos de milla". Entre dobles, triples y gemelas (el número de caballos que se escogen en diferentes carreras), fanáticos de todas las edades se acomodan en las gradas del coloso de Lomas de Sotelo para ver competir a Hurricane Ocean, Puppy First o Blazing Perry. El Hipódromo de las Américas es el único heredero de la cultura de rocines, el último de los hermanos en ser construido y su historia enseña a cualquier amateur que “caballo que alcanza, gana”.