A los costados de la carretera panorámica Picacho-Ajusco, el volcán Xitle y el Bosque del Ajusco dan la bienvenida a la Ruta Verde del Ajusco, un tesoro turístico al sur de la CDMX diseñado por la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (SEDEREC)

De las cuatro rutas establecidas (Ruta del Nopal, Sabores y Colores, en Milpa Alta; Ruta de las Flores, en Xochimilco, y Ruta Ecoturística, en Tláhuac), la Ruta Verde del Ajusco es una buena alternativa si te gusta el ecoturismo y el turismo de aventura, pues encontrarás distintos atractivos para descubrir tu conexión con la naturaleza que van desde el kilómetro 8 al 36.5 de esta carretera. 

¡Hay muchas opciones! Puedes escalar el Pico del Águila, practicar senderismo antes de llegar al rappel de 35 u 80 m de altura, unirte a la caminata a los Tubos Lávicos o al Volcán Xitle o lanzarte por la tirolesa más grande de la ciudad (de 300 m de largo y 3 mil 425 m de altura sobre el nivel del mar). Las actividades son ideales para cualquier tipo de plan: desde una tranquila salida familiar hasta un recorrido más activo en compañía de amigos. 


“Dentro de la zona rural hay una gran cantidad de actividades que compiten con la calidad de lo que se ofrece en las zonas centro de la ciudad”, señala Alejandro Reyes, presidente de la Ruta Verde del Ajusco. Junto a él, otras familias originarias del Ajusco trabajan en la reactivación de la economía y el turismo de su comunidad, un objetivo enriquecedor que conecta con la herencia natural en la CDMX. 

La Ruta Verde del Ajusco está conformada por un grupo de guías certificados internacionalmente como Ricardo Sánchez, especializado en turismo de aventura (específicamente en excursionismo), que señala que la ruta es segura, divertida y educativa pues, al mismo tiempo que los visitantes pasan un momento agradable, aprenden sobre su entorno por medio de “Clínicas de sobrevivencia” en donde se les enseña a interpretar la naturaleza.  

Esta ruta, impulsada por el programa Turismo Alternativo y Patrimonial de la CDMX, permite descubrir la belleza de los bosques del Ajusco, su fauna como el teporingo –un conejo exclusivo de zonas volcánicas–, o su flora, como los hongos o la rosa de la montaña.

Antes o después de tu aventura, no olvides visitar uno de los 50 restaurantes que están por toda la ruta, como La Encantada, una cabaña que ofrece sopa de hongos y comida típica mexicana acompañada de un café de olla con piloncillo. El objetivo, dice  Alejandro Reyes, es que la comunidad se prepare y dignifique su trabajo a través de la profesionalización de los servicios que ofrecen. 

Lo que debes saber: 

La ruta está constituida por nueve puntos en donde los visitantes pueden armar su paseo según las actividades que les interesen. 


Puntos: 

  1. Parque el Tepozán
  2. Parque el General Zapata
  3. Parque Ejidal de San Nicolás Totolapan
  4. Rancho Ecoturístico Poza del Indio
  5. Parque Ejidal de Montaña la Cañada
  6. Mi Refugio en el Ajusco 
  7. Parque Ecoturístico El Arco 
  8. Parque Las Maravillas 
  9. Valle del Tezontle


  • La Ruta Verde está preparada para recibir hasta 40 personas con equipos certificados bajo normas internacionales. 
  • Si el plan es quedarse un fin de semana, puedes hospedarte en el Albergue Alpino con espacio para 64 personas o el Hotel Boutique del Eco Camp
  • Para disfrutar de una ruta con diversidad de actividades, se necesita la reservación de 15 visitantes como mínimo
  • Si sólo vas de visita por un día, puedes hacer actividades individuales como senderismo y tirolesa. 


Vive una aventura natural sin salir de la CDMX. Antes de ir a la Ruta Verde del Ajusco asegúrate de llevar una chamarra, pantalones cómodos, botas y mucha adrenalina. Compártenos tus fotografías con el hashtag #ViveCDMX  


Ruta Verde del Ajusco. Carretera panorámica Picacho-Ajusco.