En la capital del país todas las personas cuentan con la libertad de formar una familia.

Formar una sociedad equitativa e incluyente es obligación de todas y todos. Desde la educación que recibimos en casa, cada ser humano es formado con valores y enseñanzas que después se adhieren cuando se practican en sociedad, esto permite el crecimiento y desarrollo de cada persona y las garantías para poder convivir con nuestro entorno. 

El respeto, la participación y el diálogo asienten por la forma de vivir en libertad y aportan a nuestro mundo la diversidad cultural que nos llena de orgullo. 

Foto: Cortesía COPRED

Por el respeto a la diversidad familiar, reconocer y brindar apoyo a os grupos sociales en el pleno ejercicio de sus derechos es una tarea de todas y todos. De acuerdo con el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) los siguientes logros han permitido desenvolver libremente y actuar con estricto apego a la ley los pasos importantes para la protección de todas las personas en la CDMX:


1. Promulgación de la Ley de Sociedades de Convivencia (2007)
Reconoció legalmente a los hogares formados por personas sin parentesco consanguíneo.

2. Modificación del Código Civil del Distrito Federal (2009)
Permitió la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo.

3. Aprobación de las reformas al Código Civil del Distrito Federal (2010)
Reconoció el derecho de adopción a las parejas homosexuales.


4. Promulgación de la Constitución de la Ciudad de México (2017)

Otorgo el reconocimiento constitucional de las familias diversas dentro de la sección de los derechos de las familias.

De 2010 a 2016 se realizaron siete mil 688 matrimonios igualitarios, uno de ellos es el de Leonardo y Mauricio:

Yo tenía bloqueada la paternidad. En mi adolescencia, cuando descubrí que era gay, ni siquiera podía pensar en una unión legal entre dos personas del mismo sexo”, explica Leonardo quien, en octubre de 2012, contrajo matrimonio con Mauricio.

“Cuando decidimos formalizar nuestra relación, se aprobó la ley que permitió a las parejas homoparentales convertirse en papás. Nosotros venimos de núcleos familiares felices, sanos e integrados, por lo que tenemos el amor necesario para darle a un bebé. El juez que dictaminó la adopción nos dijo que lo más importante es ser la mejor opción para estos niños, para formar a una persona de bien que tanto necesita el país. Sí, nadie dijo que ser papá fuera fácil, sin embargo, es uno de los sentimientos más hermosos que he conocido en mi vida. No le tengan miedo, si lo quieren hacer, se puede hacer”.

Video: Cortesía COPRED

*Con información de COPRED