Este Día del Músico (22 de noviembre) conoce este espacio de la CDMX que impulsa una de las tradiciones musicales más importantes del país.

La CDMX es conocida por ser uno de los epicentros del mariachi, un género musical de gran tradición en México. En la zona de Garibaldi, además de encontrar el Museo del Tequila y el Mezcal (MUTEM) y una basta oferta de agrupaciones, existe un espacio que prepara a las y los apasionados de la música para ser profesionales: la Escuela de Mariachi.

Fundada en 2012, la Escuela de Mariachi Ollin Yoliztli se encarga de formar profesionales en música de mariachi desde la creación hasta la ejecución musical de los seis instrumentos fundamentales: arpa, guitarra, guitarrón, vihuela, trompeta y violín. Su sistema escolarizado incluye materias como Ensamble, Técnica vocal, Armonía, Historia de la música occidental, Historia del Mariachi, Culturas Musicales de México e Identidad del mariachi, ésta última, una de las más importantes según Álvaro Mora, director de la escuela.

“El mariachi ha sido estigmatizado. La escuela y este tipo de materias nos permite cambiar nuestra mentalidad para verlo como una profesión. Para hacer esta transformación, el trabajo debe comenzar desde adentro”. Con 21 alumnos matriculados, el rango de edad es diverso y comienza desde los 16 años, la edad mínima que exige la convocatoria de ingreso, una diversidad generacional que alienta el aprendizaje.

Daniela Danae González tiene 20 años y se especializa en guitarra y canto. Aunque cursa el primer ciclo de cuatro, para ella, estudiar en una escuela de mariachi es muy importante: “Me gustó porque permite rescatar la cultura. Acercar este género a personas jóvenes como yo, que sepan que nuestra riqueza musical es muy grande e igual de compleja como en otros lugares del mundo”.

A través de la presentación del Ensamble Representativo, una agrupación conformada por 25 alumnos que organiza recitales semestrales abiertos al público, Daniela decidió aplicar para ingresar a la escuela. Ejercicios como éste son alentados por sus 24 profesores, como José Manuel Jiménez, especialista en guitarra.

Sus 17 años de experiencia en grabaciones profesionales le abrieron las puertas para la enseñanza, una nueva etapa que busca más visibilidad para este género: “Al mariachi no se nos había tomado mucho en cuenta. Qué bueno que estemos haciendo ruido y que la gente vea que un mariachi es una persona preparada”.  

Con sus paredes altas y blancas adornadas con fotografías que ilustran la pasión del mariachi, sus salones bautizados con el nombre de músicos del mariachi como Gaspar Vargas, Miguel Martínez y Rigoberto Alfaro, el escenario a mitad de la escuela y su Centro de Documentación, la Escuela de Mariachi es una opción de estudio musical única en el país porque reúne un ambiente de comunidad: “Nuestro objetivo es academizar la música de mariachi. Pasar de lo informal a lo formal sin perder su esencia”, afirma Mora.

Hasta el momento, la escuela cuenta con aproximadamente 30 egresados; para los interesados en ser parte de ésta, sólo deben estar atentos a la publicación de la convocatoria en el mes de marzo, realizar dos exámenes (solfeo e instrumento) y contar con su propio instrumento en el cual se quieren especializar. 

El mariachi es uno de los géneros más representativos de México. Es fundamental iniciar un proyecto que lo academice, que siente bases sólidas. Vamos por buen camino. Por voluntad y trabajo no paramos”, finaliza Mora. 


Escuela de Mariachi Ollin Yoliztli. Callejón de la Amargura 10, Centro Histórico. Lunes a viernes de 9 am a 9 pm. Más información en www.cultura.cdmx.gob.mx