Decidió unirse a las filas de brigadistas del programa "El Médico en tu Casa" para revivir el sentido de humanidad y calidez en la Medicina

De puerta en puerta atendió a más de 100 pacientes de la delegación Iztapalapa. Hasta el pie de sus camas llevó desde una báscula y baumanómetro hasta el robot dental del programa “El Médico en tu casa”, del cual hoy es coordinadora.

“Me interesé en la salud pública porque estudia los determinantes sociales que influyen para que el individuo esté completamente sano, es decir, en bienestar consigo mismo y con su entorno”, es por eso que decidió abandonar el consultorio para acudir personalmente a los pacientes, acción que reactiva la calidez y el humanismo en el quehacer médico.


“Este programa, público y gratuito, ayuda a toda la población que no puede ir al hospital por su propio pie (ya sea porque no cuentan con los recursos económicos o por su condición física), al llevar hasta sus domicilios a brigadistas especializados en enfermería, odontología, nutrición, psicología, terapia física y trabajo social. Sin duda, éste ha sido un logro muy importante para la CDMX”, asegura la egresada de la UNAM.

“De las cosas que más me gustan de este trabajo es la relación médico-paciente que se logra a través de la confianza. Cuando llegas y tocas a sus puertas, las personas te reciben como si fueras parte de su familia; el simple hecho de que puedas ayudarlos, que te cuenten sus historias y que te ofrezcan hasta de comer, es invaluable”.