Es una de las siete mujeres que operan un articulado de casi 30 toneladas de la recién inaugurada línea 6 del Metrobús, sistema de transporte que celebra su 11° aniversario

Quería ser trailera o piloto de carreras. Desde los 13 años, Mari Gama supo que manejar era lo suyo: “a esa edad agarraba los coches a escondidas y me ponía a practicar”. Aunque se convirtió en diseñadora de modas, sin imaginarlo, la vida la llevaría a cambiar la máquina de coser por un volante. 

“Me casé con un conductor de transporte público quien, desafortunadamente, enfermó y perdió hasta las placas. Para sacar a mi familia adelante, empecé a manejar un taxi. Algunos dudaron de mis capacidades, es por eso que mis compañeras de base y yo hemos buscamos la equidad de género en este supuesto mundo de hombres, pues aún hay estigmas sobre la mujer ruletera”. 



Su deseo de conducir un camión de grandes dimensiones se hizo realidad: Gama logró unirse a la tripulación de operadores de la Línea 6 del Metrobús de la CDMX, la cual moviliza a 145 mil pasajeros por día. Ahora maniobra un articulado de 18 m de largo (equivalente a 126 automóviles) para conectar, en una hora cuatro minutos, Aragón con el Rosario. 


“Es un gran reto llevar tanta gente a tus espaldas. Cuando ofreces un buen servicio, se percibe. Las usuarias me han felicitado y a mí sólo me resta decir que, donde quiera que trabajemos, las mujeres damos buenos. Si tenemos la intención, las ganas y la garra, lo hacemos; si tú puedes, ¿por qué la otra no? Si la otra puede, ¿por qué tú no?”.